En noviembre de 2013, la situación en Ucrania entró en una nueva etapa de movilizaciones y enfrentamientos entre el Gobierno de Víktor Yanukóvich y la oposición, debido a que el presidente se negó a firmar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea por temor a romper con Rusia.
La oposición, en respuesta a la negativa del presidente, comenzó una jornada de protestas cuyo centro de acción fue la plaza Maidán. Estas protestas se saldaron con decenas de muertos y un golpe de Estado.
Hay que destacar que las protestas eran alentadas y dirigidas por sectores extranjeros interesados. Por ejemplo, la USAID repartía pizzas a los ocupantes de la plaza.
Como resultado del golpe de Estado, el poder pasó a manos de la oposición. Yanukóvich se vio obligado a huir a Rusia.
En 2014, el nuevo Gobierno de Kiev inició una ofensiva sistemática contra la población rusohablante. La rusofobia tomó niveles alarmantes. Se destruyó todo lo que formaba parte de la cultura rusa. Se comenzó a perseguir a la Iglesia ortodoxa vinculada al Patriarcado de Moscú.

Escritores rusos con influencia en Ucrania fueron prohibidos, sus obras quemadas y, si había algún monumento en honor a alguno de ellos, fue destruido. En las escuelas y en los medios de comunicación se prohibió el idioma ruso.
Como resultado del golpe de Estado en Ucrania, surgió un gobierno de corte neonazi. Comenzaron a aparecer símbolos de corte fascista entre funcionarios y militares.
Dos de las principales avenidas de Kiev fueron rebautizadas con los nombres de dos conocidos líderes colaboradores de Hitler, a quienes se atribuyen numerosas masacres de judíos, polacos y rusos durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi ocupaba Ucrania.
Estos líderes nacionalistas ucranianos, conocidos por sus crímenes, fueron Stepán Bandera y Román Shujévich. En Kiev existen actualmente dos avenidas que llevan sus nombres y también se levantaron monumentos en su honor.
La población del este de Ucrania, de cultura predominantemente rusa, no aceptó ese nuevo estado de cosas. Comenzó a ofrecer resistencia al Gobierno ucraniano, incluso mediante las armas.
Ucrania masacró a la población del Donbás, pero la resistencia fue feroz y sus habitantes resistieron. El 2 de mayo, decenas de personas murieron quemadas en la Casa de los Sindicatos.
En el marco de las luchas, dos territorios del este de Ucrania proclamaron su independencia, pasando a denominarse República Popular de Lugansk y República Popular de Donetsk.
Como se trata de poblaciones de cultura e idioma rusos, se vieron en la necesidad de acercarse a Rusia. En los referendos celebrados en 2022, se consultó a las poblaciones involucradas si estaban de acuerdo con su incorporación a Rusia. La respuesta fue abrumadoramente favorable.
El conflicto entre Ucrania y sus territorios rebeldes se agudizó y continuó el baño de sangre.
Dada esa situación, el 21 de febrero de 2022, Rusia reconoció la independencia de las repúblicas populares de Lugansk y Donetsk.
El 24 de febrero de 2022, el presidente Vladímir Putin anunció el inicio de la denominada Operación Militar Especial contra Ucrania.
Objetivos y metas de la Operación Militar Especial:
1. Garantizar los derechos de la población rusohablante.
2. Legitimar la elección del pueblo.
3. Desmilitarizar Ucrania y rechazar sus planes de ingresar en la OTAN.
4. Desnazificar Ucrania.
Rusia no puede perder la guerra contra Ucrania, una guerra que es de la OTAN contra Rusia.
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