Por: José Ureña
Santo Domingo – En una reciente y acalorada entrega del programa audiovisual «Doble Moral», conducido por el Prof. Noel de la Rosa, Víctor Álvarez y Eddy de los Santos, los intelectuales y analistas invitados, Prof. Eulogio Silverio y Javier Báez, protagonizaron un vibrante careo analítico sobre la naturaleza de las protestas sociales en la República Dominicana, el rol de las redes sociales y la efectividad del actual gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
El detonante del debate fue el reciente resurgimiento de los cacerolazos, un método de protesta que, según los panelistas, ha mutado en su composición social. Mientras históricamente estas manifestaciones nacían en los sectores populares, los analistas coincidieron en que el fenómeno actual proviene de la clase media y alta.
»Anoche se escuchaban los cacerolazos de los ricos; sí, de la clase media y de los ricos. Eso no es de los barrios», apuntó el Prof. Noel de la Rosa, calificándolo como un estilo de protesta de influencia extranjera que florece de manera sospechosa en periodos pre y post electorales.
Redes sociales, el sistema límbico y la «Psicología de las Masas»
El panel abordó con profundidad cómo la comunicación digital ha transformado la protesta social. Citando la clásica obra Psicología de las masas de Gustave Le Bon, de la Rosa explicó cómo el «contagio emocional» en las redes provoca que el individuo pierda su racionalidad y actúe de forma instintiva.
A juicio de los conductores, cualquier figura pública o influencer (como el caso citado de la artista urbana Melymel) capaz de conectar con el sistema límbico de la audiencia tiene hoy en día un poder de convocatoria inmediato. Sin embargo, se advirtió el peligro de que los ciudadanos terminen convertidos en «tontos útiles» de agendas políticas ocultas que capitalizan el descontento.
Por su parte, el Prof. Eulogio Silverio fue categórico al desmontar el mito de la espontaneidad absoluta en las calles: «No hay movilización de masas si no existe una estructura que las movilice». El catedrático argumentó que, si bien el descontento digital existe, sacar a la gente a las calles de forma multitudinaria requiere logística, recursos y plataformas que comúnmente controlan los partidos políticos o grandes poderes económicos. Como contraejemplo, señaló el peso estéril de la popularidad digital en la política, recordando un sondeo donde figuras con millones de vistas como ‘Alofoke’ no lograban traducir su arrastre digital en la intención de voto de los ciudadanos.
El choque: ¿Tiene este gobierno obras emblemáticas que exhibir?
El clímax de la discusión se produjo cuando el debate pasó de la teoría social a la evaluación de la gestión gubernamental del PRM. El profesor Silverio lanzó un duro desafío a la mesa: Mencionar una sola obra de infraestructura emblemática y funcional construida en los últimos seis años.
La mesa se dividió de inmediato entre defensores y críticos de la gestión actual:
La postura crítica (Prof. Eulogio Silverio): Sostuvo firmemente que este ha sido «el gobierno más ineficiente de nuestra historia». Criticó la tardanza en la extensión del Metro hacia Los Alcarrizos y desmeritó proyectos como el Teleférico de Santiago alegando falta de integración.
La postura moderada y de defensa (Javier Báez y Eddy de los Santos): Argumentaron que el oficialismo asumió el poder bajo un programa de gobierno excelente y atractivo. Defendieron logros tangibles como el crecimiento del PIB a través del turismo, la ampliación vial, la construcción de circunvalaciones y el distribuidor vehicular de Pintura.
Ante la insistencia de que las promesas de campaña han quedado rezagadas, los conductores Noel de la Rosa y Víctor Álvarez invitaron a la ecuanimidad histórica. Recordaron que los problemas estructurales del país —como la crisis eléctrica, el agua, el transporte y la educación— son deficiencias acumuladas que arrastraron administraciones pasadas (incluyendo los gobiernos de Leonel Fernández y el PLD) y que no se pueden solucionar de forma mágica en pocos años.
El bolsillo de la clase media: El verdadero motor de la protesta
Finalmente, Víctor Álvarez colocó el dedo sobre la llaga económica al explicar el origen real de la inconformidad actual. A diferencia de los sectores de bajos ingresos que están amortiguados por los programas de asistencia social, la clase media se siente acorralada por las intenciones recaudatorias del Gobierno, tales como las propuestas de reforma fiscal y regulaciones como la Ley de Residuos Sólidos.
»Al final, todo gira alrededor del dinero y de cómo las medidas gubernamentales afectan a quienes viven en estos sectores, que son los que más producen y los que más impuestos pagan», concluyó Álvarez.
El debate de Doble Moral cerró entre risas, tensiones ideológicas y acusaciones mutuas de parcialidad política, reflejando fielmente la misma polarización y efervescencia que hoy se vive en las calles y en las redes sociales de la República Dominicana.
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