Crónicas de un fraude anunciado

Prof. Adelso Reinoso

Yo también soy no acorde. Soy egresado como magna cum laude de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en Filosofía y letras y un pos-grado en lingüística de la UDC en España. Así como también, estudios en Costa Rica y Cuba. Con una trayectoria en el área literaria y cultural, representado el país en diferentes países de América y Europa. Como escritor, antalogado en dos antologías latinoamericanas de poesía y como autor publico mi primer libro en el 2017. He recibido los reconocimientos más importantes del país como joven destacado; desde el premio nacional de la juventud, premio nacional al voluntariado solidario y premio nacional a la excelencia juvenil Prof. Juan Bosch en el área de desarrollo cultural.
Eran justo las 11 de la mañana, en donde respiraban unísonos 60 ideales sobre un supuesto CONCURSO en donde la gran mayoría iba con las esperanzas de salir victoriosos de las dichosas pruebas, y de repente uno a uno fueron cayendo, 58 cadáveres de ellos quienes supuestamente fallaron, y no estaban acorde a lo «mejor de lo mejor» que según el MINERD busca con este llamado a concurso de oposición docente 2019, y este era el día a día de los aconteceres que componen este proceso en todo el país.
Pues sí, yo fui una de esas víctimas, sí, yo también fui pieza del juego, de la burla y descaro de este proceso que me arrojó un diploma de reconocimiento de No acorde como resultado.
Y no detallaré más de mi perfil, quien me conoce puede dar testimonio, pero sí decir; durante todos estos años de preparación que he venido realizando dentro y fuera del país para ser un profesional competente, pero con esta burla no seré yo quien pierda, perderá el sistema de alguien que pudo hacer valiosos aportes al sistema educativo y al igual que yo de miles de personas más que tienen material para dar y compartir.
Fueron muchas las personas que se acercaron para motivarme, que me sumara a esta convocatoria (que admito, desde siempre me ha parecido poco atinada; al menos las estrategias que suelen utilizar como máscaras en su implementación), pero aun así uno de mis mejores amigos y colega me convenció de aplicar y fueron muchas las horas tuvimos que sacrificar repasando en posibles temarios para la susodicha prueba, pero desde un principio tenía la ligera sospecha que algo no andaba bien en todo esto, por lo cual siempre decía a mi circulo de estudio de que estuviéramos preparados para alguna mala jugada.
Analicemos pues: ¿Cómo es posible que un ministerio que aún tiene personas en un banco de elegibles de concursos anteriores y que encima de eso dicen tener un número de plazas disponibles de más de 10 mil vacantes, permite que la convocatoria tuviese que llegar a los más de 54 mil aplicantes? Los números me parecían muy rojos desde un principio.
¿Cómo es posible que permitieran que tantos profesionales de la educación se entusiasmaran con este llamado, para hacer esta jugada donde solo saben decir que todo marcha con resultado “exitoso” cuando la realidad es muy ajena a sus pronunciamientos?
Vamos a ver otros puntos:
¿Creen que esta es la forma de organizar una oposición para un sistema educativo? . Si es perfil y lo mejor de lo mejor que buscan, ¿por qué no hacen una convocatoria más cerrada y van depurando ellos mismos a quienes someterán a pruebas para ser los seleccionados; y cuando hablo de prueba me refiero a una prueba realmente hecha por ustedes y para estos fines, no un programa comprado en donde haya que invertir millones para usar la capacidad profesional de los docentes.
Entonces ¿Cuál es el tipo de “acorde” que buscarán en esta odisea?

Los números no cuadran. Invertir tantos millones de pesos y de esfuerzos de parte de este sector para venir y resumir todo con un simple no acorde para más del 85 % de los convocados, ¿EN VERDAD pueden estar sin perfil tantos maestros dominicanos?, ¿no será más bien un problema institucional y no del profesorado como se quiere ver?, no seamos tontos ni nos hagamos los ciegos ante este atropello.
Las famosas pruebas, he aquí en donde radica el mayor problema en cuestión. Piense usted: Cómo es posible, (si partimos que son las pruebas quienes determinan quienes están acorde o no en el proceso), creo que más del 80 por ciento de los convocados las aprobaría ya que son casos que no requieren de mucha complejidad mental para resolverlos. Ahora bien, defensores de los maestros y esto va para ustedes autoridades del ADP, ¿supervisaron ustedes estas pruebas, estuvieron en total acuerdo con su ejecución?, ¿les explicaron el personal técnico como se regiría el veredicto de las mismas?, ¿Le explicaron quiénes eran los acordes y no acorde de este proceso? Si es un “sí” mis estimados colegas, deberían explicarnos para al menos salir de la duda que tenemos todos.
Sigamos analizando: ¿Cómo es posible que personas que sin tomar las pruebas en su totalidad ya tenía los resultados en rojo desde colocar su cédula? ¿estaban distribuidos los resultados desde antes de aplicarse los grupos?, ¿acaso segmentaron los grupos para tomar los acordes de forma aleatoria?, ¿cuál fue el plan macabro que utilizaron para recortarnos en el proceso?, ¿Por qué no dieron las especificaciones de los supuestos fallos que presentaron los aplicantes que no estaba acorde?, ¿pensarían en el daño emocional que les causarían a miles de personas que se prestaron como carnada para esta convocatoria?
El sistema habla de supuestas promociones de competencias y evaluación por competencia desde el 2017, pero ustedes mismos realizan una contradicción de todo esto con la evaluación efectuada en este concurso. Se nos exige calidad y calidad cuando lo único que nos dan es atropello, así» no podemos distinguido Ministerio!!!. Se habla de una revolución educativa, pero me pregunto ¿a qué revolución se refieren?, ¿por qué siguen tantos puestos milenarios en el sistema que no dan paso a los nuevos relevos?, ¿será esa una posible consecuencia de que los resultados siempre son tan negativos para la educación dominicana?, ¿para qué se promueven innovaciones y cambios que no son aplicables a su estructura interna.
Y queda mi pregunta entre juicios, ¿quién nos defienden? ¿Quién será ese súper héroe?, ¿Qué pasa con los medios de la información que no se hacen portavoz de este tema?. Vamos, hagamos todos eco de esto, que mientras solo se hable de temas políticos nuestro sistema sigue cayéndose, los maestros siguen siendo víctimas de burla y eso debería dolernos a todos, hablemos de esta farsa, de los verdaderos actores, de la causa y raíz, porque nosotros solo fuimos la utilería del gran montaje.
Ministerio y casi termino: ¿Qué hacemos los jóvenes que optamos por estudiar educación entonces? De qué vale estudiar si al parecer nuestra insistente “vocación” tendremos que entregarla en otro campo laboral. ¿Qué pasara ahora con estos miles de maestros que se quedan frustrados y decepcionados?
Amigos y aliados de las palabras; periodistas, medios de comunicación, este es un posible tema para ganar un Emmy en materia de investigación, asúmanlo con su debida responsabilidad. Mientras el silencio siga siendo el alimento de muchos dominicanos seguiremos siendo peones, seguiremos siendo cortadas de los sistemas de poder. ¡Defendamos nuestros derechos!. Bien lo decía nuestro poeta Nacional, «este es un país que no merece el nombre de país, sino de tumba».
¡Y no estoy en acuerdo que los docentes sean quienes paguen los platos rotos de políticas, que, si no están acorde, me niego rotundamente, basta ya!!! En el país hay docentes preparados y con competencias, hablemos también de esos.
Y pueden tomarlo como una denuncia, como un reclamo, como una revelación o como deseen tomarlo, pero me pronuncio porque me ya estoy cansado de ver tantas desfachatez e injusticias que se comenten constantemente en nuestro país y nadie se revela. Y no me pronuncio solo por mí, este es un asunto de todos, estamos hablando de un tema de la educación que involucra nuestros niños y niñas, nuestros hijos, nuestros sobrinos, nietos, primos; estamos hablando de miles de dominicanos que enfrentan las mil vicisitudes para lograr una certificación que les titula como profesionales de la educación, pero son tantos los momentos amargos que ese simple título no recompensa el esfuerzo que muchos tienen que vivir en ese proceso formativo, y que encima de todo eso te preparas para un famoso «concurso» para insertarte al campo laboral del que se supone te formaste y cumpliste con los requisitos que demandan las diferentes academias y al final todo lo tenemos que resumir con simple no acorde y dedicarte hacer un profesional más que tiene que dedicarse arañar su sobre vivencia. ¡No me parece justo! y no me parecerá nunca el como se juega con la moral del profesorado dominicano.
Ojalá que me acompañen esta rebelión y nos podamos unir todo a la búsqueda y conciliación de lo justo.
(gracias a ti lector por dedicar unos minutos para llegar hasta estas últimas líneas).

#NoAcorde #ConcursoOposición #MINERD #Maestros

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