Sobre tolerancia religiosa, derechos civiles y el Estado.

Interesante acontecimiento Osiris. John Locke, pensador inglés, precisamente, publicó en 1690 un famoso texto titulado «Carta sobre la tolerancia», que trata básicamente sobre la  tolerancia y respeto a las creencias religiosas que debe observar el Estado con relación a los ciudadanos y la que deben observar los distintos grupos entre sí. Los postulados del texto resultan más amplio porque son aplicables al respeto y tolerancia que debe observarse con relación a todas las creencias religiosas, ideologías políticas, preferencias sexuales y manifestaciones culturales. El Estado en todo caso debe servir de garante para que todos los ciudadanos puedan ejercer sus derechos sin que un grupo se imponga sobre otros.

El incidente con el predicador, podría parecerle al buen amigo Osiris, que se trata de una manifestación de intolerancia por parte del Estado inglés, pero resulta todo lo contrario, es una prueba de que este Estado juega adecuadamente el papel de árbitro frente a todos los ciudadanos. Lo que se espera del Estado es que cumpla con su deber frente a todos los ciudadanos y los ciudadanos deben aprender a respetar las diferencias culturales e ideológicas existentes entre los distintos grupos que forman parte de la nación.

Predicar contra la homosexualidad puede ser interpretada por algunos grupos como práctica discriminatoria. Entendemos que es un derecho de los grupos que están en contra de la homosexualidad decir lo que piensan sobre ese particular, pero también es un derecho de los que son homosexuales o apoyan estas prácticas no ser molestados.

Para hacer uso de los espacios públicos debemos tener presente que nuestras prédicas y prácticas no pueden ser ofensivas para otros, de lo contrario se deben realizar en espacios privados, como locales cerrados, iglesias, programas de radio y TV, revistas y publicaciones periódicas. Lugares donde los ciudadanos pueden elegir si consumen o no estos mensajes.

Si se les permitiera a los religiosos predicar públicamente contra los homosexuales y sus preferencias, también habría que permitirle predicar sus ideologías a los que piensan que los negros, los aborígenes y otros grupos raciales son inferiores a los blancos.

Estaría Osiris de acuerdo con que se le permita a los grupos satánicos predicar en los parques y otros espacios públicos sus creencias y verdades, es decir, predicar abiertamente que Satán es el Señor y que Jesucristo es el falsificador de la verdad. Me parece que esa idea le resultaría desagradable por los valores que personalmente ha asumido. Esa es la cuestión…. si se le permite a los religiosos predicar una ideología, considerada como discurso de odio, en los espacios públicos, el Estado pierde autoridad para prohibir otros discursos de odio.

Supongo que llegado a este punto, todos entendemos mejor el papel del Estado como ente regulador imparcial,lo cual no cumple, pero se supone que ese debe ser su papel en materia de derechos civiles.


Nota biográfica 

Eulogio Silverio: es egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). donde obtuvo el titulo de Licenciado en Filosofía. Realizo una Maestría en Metodología de la Investigación Científica (UASD), y un Máster en Filosofía en un Mundo Global ( Universidad del País Vasco). Además, es egresado de la Escuela Nacional de Bellas Artes donde también realizó una especialidad en Pintura (1996).  Es profesor de las siguientes asignaturas: Introducción a la Filosofía, Ética General, Metodología de la Investigación Científica, Publicaciones: «El problema de la elección moral» y decenas de artículos en revistas impresas y revistas digitales.

 

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